Después de unas semanas de paron en este blog, volvemos a la carga mostrandoos un montaje con las fotografías sobre el Tibet. Poco a poco iremos subiendo más videos con el resto del viaje. Esperamos que os guste.
Una de los medios de transporte que más utilizareis si vais a China es el taxi. La tarifa del taxi es muy baja comparada con la española y por ello, con que vayais como mínimo 3 personas en el taxi ya sale mejor que ir en metro.
En todas las ciudades en las que estuvimos y cogimos taxis, la bajada de bandera oscilaba entre los 60 cts de euro y el 1,1 euros. Esa bajada de bandera dura para bastante distancia, tanta, que muchas veces el taximetro ni se movía.
En Beijing, por ejemplo, es dónde pagamos las tarifas más altas ya que las distancias son muy grandes. La carrera mayor fué para acercarnos al Palacio de Verano, y creo recordar que fueron unos 8 euros (80 yuanes).
Una de las cosas a tener en cuenta cuando vayais en taxi es el tener la dirección o lugar al que quereis ir escrito en carácteres chinos. Vale cualquier guía o plano que tenga los nombres en chino, pero curiosamente entenderan mucho mejor un papelito escrito por la recepcionista del hotel. Consejo: pedid en la recepción que os escriban el nombre y dirección de donde quereis o teneis previsto ir a lo largo del día. Estarán encantados en hacerlo y podréis llegar sin ningún problema.
Otra de las características de los taxistas es la conducción temeraria que realizan. Si bien en las ciudades chinas en las que estuvimos era como para ir con el corazón en la boca, el sumum del “acongoje” lo tuvimos en el Tíbet. Allí, en un trayecto desde Lhasa al aeropuerto de unos 90km, nuestro taxista rompió hasta las normas más elementales de conducción segura. Ya sin salir de la ciudad, condujo por lo menos 1 km sujetando el volante con los muslos, para poder utilizar las manos en algo que ya ni recuerdo. Más adelante se dedicó a sobrepasar todos los límites de velocidad establecidos, a adelantar de cualquier modo y con vehículos de frente, a llamar a otros taxistas para advertirse mutuamente de controles policiales, y el colmo fue un intento de adelantamiento por el arcén. En aquel momento no pude más y aunque fuese una locura, agarré el volante y le impedí que hiciera tal maniobra, mientras le echaba una bronca del carajo. Todo esto en un perfecto español, con lo que no entendió ni una palabra, pero si que entendió el “concepto” y desde ese momento condujo con mayor cuidado.
Así que, recomendamos coger taxis en China por precio, pero también advertimos que el viaje va a ser como mínimo emocionante.
Una de las cosas que más nos preocupaban antes de iniciar el viaje era la conveniencia o no, de hacer reserva en los medios de transporte que ibamos a utilizar para los trayectos internos.
Finalmente y tras buscar mucho por webs, foros y demás, solamente llevamos reservado desde España el vuelo Shanghai - Beijing. Esta reserva-compra, la hicimos a través de elong.net, y todo fue correcto, exceptuando el pequeño contratiempo de tener que quedar dos veces con la persona que nos daba los billetes fisicamente porque la primera vez no se presentó.
Para el resto de trayectos, tanto en tren, como en avión y en autobús, decidimos no reservar nada. Los aviones a Lhasa y Guilin los compramos en la agencia de viajes del Far East Hostelen Beijing. Nos cobraron una pequeña comisión pero fueron muy eficaces.
Los trenes de Beijing a Pingyao y de Pingyao a Xian, los compramos también en el Far East Hostel y en el Yamen Hostel (en Pingyao). Se debe tener cuidado con los trenes, puesto que solo se puede comprar el billete en la ciudad de origen.
Los tickets del autobús nocturno que nos llevo de Yangshuo a Shenzhen-HongKong, los compramos en Yangshuo mismo, unos días antes de la salida.
Es decir, en pleno Agosto se puede ir sin reservar los billetes y basta con comprarlos con unos días de antelación en cualquier agencia de viajes china.