Después de haber pasado casi un mes en China, podemos afirmar que hemos visto todas las maneras de conducir posibles desde la mala a la peor.
Las normas de conducción en China deben existir, no lo dudamos, pero NADIE las cumple. Allí se aplica la ley del más fuerte, en este caso la ley del más grande. Todos, desde el camión mas grande que jamas hayas visto hasta el peatón más pequeño saben quién tiene la prioridad en cualquier caso o bajo cualquier condición: siempre gana el más grande.
Si vamos en un coche y se acerca un peatón por cualquier lugar, haya o no semáforo y haya o no paso de peatones, siempre pasaremos nosotros antes. Aunque ello signifique dejar a una familia de varios miembros entre dos carriles de una gran avenida. Da igual, la familia tampoco se molestará, alli esperarán hasta que haya algún hueco entre dos coches y puedan pasar a la siguiente línea del siguiente carril.
Del mismo modo, cuando se tiene que girar a la izquierda en un cruce, da igual si no dejan de venir los coches del otro sentido, los iré esquivando suavemente incluso metiéndome contradirección.
Se puede ver aqui:
En fín que conducir en China o sufrirlo como peatón es todo una experiencia “mística”. No vale la pena enfadarse con los conductores, nadie lo hace, alli todo el mundo lo entiende como normal.
Aqui podeis apreciarlo todo junto, los peatones, las bicis, las motos, los coches y los autobuses:
Ufff, después de revisar una y mil veces las mas de 2000 fotos de todo el mes de viaje, hemos logrado hacer una selección de unas 200. Ha sido dificil y costoso, ya que solo visionar unos pocos segundos las 2000 fotos nos ha llevado varias horas.
Para terminar la serie de alojamientos en China hablaremos de dos hoteles más. El primero de ellos en Yanghsuo.
Yanghsuo: en este pueblo vacacional teníamos pensado descansar y asimilar todo lo visto durante las semanas anteriores. Elegimos el hotel RiverView y tampoco fallamos. Se trata de un hotel en una zona tranquila de Yangshuo, pero a menos de 2 minutos andando de la famosa West Street, en la que se encuentran todos los restaurantes y bares de la ciudad.
Este hotel tiene diferentes clases de habitaciones, pero las que cogimos nosotros, por 220 yuanes la noche, además de ser muy grande, tenía una terraza con vistas al famoso río Li (en la foto de arriba). El baño era tipo occidental, e incluso tenía su ducha con mampara y todo. El personal fue amable en todo momento y además disponía de internet gratis. En definitiva, una muy buena opción si se va a Yanghsuo y se quiere estar tranquilo pero al lado de la “marcha”.
Durante nuestra estancia en Yangshuo hicimos una escapada al pueblo de PingAn, situado en medio de las conocidas terrazas de arroz de Lonji. Allí nos alojamos en el nuevo hotel Liquing, siguiendo el consejo de otros viajeros.
Hotel Liquing: se trata de una gran casa, como todas las de la zona, hecha enteramente de madera. La habitación doble con baño (uno de los mejores que hemos visto en China), nos costó 80 yuanes la noche. En el hotel solamente dormimos, pero es totalmente aconsejable, el dueño fue muy amable, la cocina estaba abierta a cualquier hora y con buena comida. El hotel no tiene página web ni medio de contacto, pero tiene muchas habitaciones, así que no creo que haya problemas al aparecer sin reserva. De hecho, nosotros no llevabamos reserva y no tuvimos problemas.